CONDENADOS… por ignorar las Matemáticas :(

Era un clamor; no cerraban apenas aulas y obligaban a hacinarse a miles de alumnos de Andalucía que eran contactos estrechos de positivos. Sus padres no podían quejarse ni dejar de llevarlos, bajo amenaza de perder la custodia. Era un clamor pero no teníamos pruebas.

Hasta que llegó el 9 de noviembre, y en pleno pico de la pandemia con toda Granada semiconfinada… alguna cabecita brillante de la Junta de Andalucía pensó que había que celebrar tanta aula abierta como «prueba inequívoca» de unos centros escolares seguros y libres de COVID-19. Y desde entonces, cada 3 o 4 días, al más puro estilo Trump, nos restriegan públicamente mediante tweets que seguimos haciendo el mismo disparate.

Ante tal desfase entre alumnos contagiados y aulas cerradas, decidimos investigar

Conseguimos encontrar todos los datos que necesitábamos y encontramos un alarmante aumento de contagios en menores de 0 a 14 años (no nos quedó otro remedio que ajustarnos a ese tramo en nuestro estudio, aunque habrá muchos más alumnos escolarizados), un 68% por encima del crecimiento en el resto de población . Los cálculos nos permiten estimar que cada día que abrimos los centros «repartimos» 150 alumnos contagiados por toda Andalucía, con una alta probabilidad de provocar nuevos brotes familiares; ¡quién no va a abrazar o besar a su hijo menor de 14 años!

En estas circunstancias, las restricciones para combatir la pandemia tenían que ser extremas; cerrábamos comercios donde apenas entraba cada hora un cliente durante breves minutos, donde había distancia garantizada, mientras manteníamos reunidos casi 100.000 contactos estrechos* en aulas cerradas durante horas, con mascarillas vulgares, sin distancia, con una ventilación dudosa… (*): el protocolo del Ministerio de Sanidad lo destaca en negrita, así como que deben de quedarse en casa 10 días aunque diesen negativo en un test

Cabía pensar que en todas las comunidades ocurriese lo mismo, que fuese inevitable, pero rebuscando en la hemeroteca encontramos que en Madrid se cerraban 1500 aulas de media con una población menor. Parecía razonable realizar el mismo estudio para ver las consecuencias; ¡lo mismo estaban haciendo el tonto cerrando tanta aula!

Pero no, no hacen el tonto. De hecho, mantienen sus comercios y sus bares abiertos hasta las 12 de la noche cuando partían de una situación mucho peor en septiembre. Han conseguido frenar la evolución de la pandemia protegiendo su economía y la salud de su población, convirtiendo los centros educativos en una herramienta muy efectiva de control; al primer positivo cierre inmediato de 10 días del aula y cribado de los alumnos, detectando contagios que evitan futuros brotes familiares y su dispersión.

Con toda esta información, DOCENTES POR LA PÚBLICA presenta una denuncia en la Fiscalía Superior de Andalucía el 14 de diciembre, solicitando el cierre cautelar de toda aula con positivo para evitar unos 500 brotes familiares antes de empezar a juntarnos por Navidad. Por desgracia, nos responden que no tienen ninguna competencia para «ordenar el cumplimiento de resoluciones administrativas de tipo alguno» aunque exista un grave riesgo para la salud pública o para la economía.

Cuidaros mucho por favor.

Feliz Navidad!