27feb. Tablas, gráficos y silencio

Cuando empecé mi estudio, pensaba que podríamos encontrar una fórmula perfecta para combinar la apertura de escuelas y el combate de la pandemia. Estaba convencido de que era imprescindible abrir los centros educativos para conseguir ambos objetivos, pero que si se hacía mal… las consecuencias serían drásticas para la economía española. Pensaba que Madrid había encontrado un equilibrio perfecto entre salvaguardar la economía y la salud de sus ciudadanos, protegiéndolos de brotes escolares, cerrando las aulas que hiciese falta sabedores de que el desmán de otras comunidades solo llevaba a ahogar sus comercios con restricciones; era la consecuencia de provocar desde los centros educativos un flujo continuo de brotes “familiares”.

En esa línea trabajaba y llegamos a denunciarlo a la Fiscalía Superior de Andalucía el 14 de diciembre, alegando una falta de proporcionalidad escandalosa entre los positivos diagnosticados en menores y las aulas que se cerraban; prueba inequívoca de mantener a 100.000 contactos estrechos juntándose en las aulas. Pero los primeros datos de febrero me dejaban claro de que todo mi análisis anterior ya carecía de sentido, por lo que dejé de actualizarlo. Las reglas del juego habían cambiado, seguramente por la aparición de las nuevas cepas.

Para demostrar el objetivo inicial, se analizo a fondo las variaciones porcentuales en contagios de menores de 15 años. A día de hoy, todos los esquemas anteriores están destrozados. A nivel nacional, dichos menores lideran la incidencia nacional por cuarta semana consecutiva, mientras la incidencia global no para de bajar. Mientras sigamos así, solo cabe alegrase y celebrarlo. Ganamos tiempo para seguir vacunándonos.

Yo tengo que admitir que sigo bastante preocupado, convencido de que estamos alimentando a unas cepas desconocidas desde los centros educativos, cuyo desenlace es una incógnita a nivel internacional; jamás se han dado esos porcentajes de contagios en menores en ninguna nación aunque ya nos llegan noticias de Italia preocupantes. Otra vez Italia. Otra vez discutimos sobre el 8M. Otra vez nos exponemos a una amenaza desconocida. Otra vez se ignora la amenaza por las autoridades DE TODAS LAS COMUNIDADES, DE TODOS LOS COLORES. Hablar de ello es tabú. Se reafirme el mantra de las escuelas seguras una y mil veces ante cualquier atisbo de duda.

Les resumo febrero, y la evolución de los datos en porcentajes de menores contagiados:

4 semana consecutivas con los menores a la cabeza de incidencia en España
Madrid y Andalucía dejan de subir por fin, pero el resto de España…
Justo cuando su incidencia cae a mínimos desde septiembre
ANDALUCÍA
En Euskadi separan a los menores del resto en sus informes diarios. Muy destacados en incidencia desde febrero

Cuanto más baja es la incidencia, más destaca la proporción de menores contagiados. Si Madrid, la comunidad con mayor incidencia pero con menor porcentaje de menores contagiados, admite que más del 40% de sus brotes ya son en el ámbito escolar… imagínense lo que está ocurriendo en el resto de comunidades, donde no se admite que haya transmisión interna en los colegios o se maquilla descaradamente.

Solo queda rezar para que los contagios no suban, y que en todo caso nunca lleguemos a hablar de cuarta ola.

Cuidaros