14d Un año después. Se intentó

Bastaba mirar a Madrid, pero prefirieron mirar para otro lado.

Denuncia que presentamos ante la Fiscalía para evitar esta tragedia

Miles de empresas se podrían haber salvado. Hoy sabemos más cosas:

INCREÍBLE, ¡LA MEJOR RACHA FUE FRUTO DEL VERANO, CON TODOS DE FIESTA Y LOS COLES CERRADOS!

Podemos observar cómo mejoró todo a las 4 semanas de finalizar el curso, y qué rápido se estropeó a las 4 semanas de volver a hacinar a los niños. Fue mucho mejor que todos estuviésemos de fiesta, desgraciadamente. Los porcentajes de menores contagiados se dispararon de forma alarmante, pero hasta hace poco nadie quiso mencionarlo. Brotes escolares que acaban convirtiéndose en familiares, que se dispersan por trabajos, reuniones, cafeterías… Una dinámica que parece dar la cara al cabo de un mes, y que acelera la curva de contagios al poco tiempo.

Ya parece quedar claro también que la vacuna solo frena la transmisión unos meses. Gracias a Madrid por su transparencia:

Conforme pasa el tiempo de la vacuna, tienden a contagiarse tanto como los no vacunados. La mitad de los adolescentes contagiados ya son vacunados, y recibieron su pauta hace bien poco. La vacuna puede prevenir de efectos graves, pero no frenará la transmisión de las aulas

Parece ahora que no queda otro remedio que pinchar a los niños, aunque muchos no damos crédito; una medida que dará dos meses de respiro, a lo sumo. Si no aceptamos la nueva realidad e invertimos en Educación, seguiremos apiñando a la quinta parte de la población a diario y jamás saldremos de este drama. No podemos seguir rezando solamente.

Cesar Carballo: «No es ético vacunar a los niños para proteger a los adultos»

No podemos afrontar más inviernos sin estar preparados, y menos en una región cuyo sector estratégico es el servicios y el turismo. Si es necesario, lucharemos otro año más