El «Efecto NAVE»: Nuestro Espacio de Atención VIP
Como es natural, habrá muchos momentos en los que estaré entre las dos pizarras, aprovechando esa maravillosa tecnología que me permite pintar sobre los materiales que he preparado para los alumnos mientras pongo otros ejemplos en la pizarra de tiza. Puedo usar un montón de plantillas para trabajar gráficas, geometría o trigonometria. Todo ello es un sueño cumplido que hace mucho más atractiva nuestra labor. Pero una vez haya acabado mi explicación y resuelto dudas, cuando le toque a los alumnos practicar lo tratado, pasaré al fondo, o adelante, porque queremos darle la vuelta a todo.
Gracias a la radiografía semanal que nos da la evaluación continua, podemos detectar de inmediato qué alumnos se están quedando atrás. Para ellos hemos creado un lugar muy especial en el aula: el Nodo de Atención VIP en Equipo, más conocido como LA NAVE. Llamar «VIP» a los alumnos que más atención necesitan en cada momento es una declaración de intenciones. Al fondo de la clase, tengo habilitada una zona donde atiendo a un máximo de 5 alumnos con la misma cercanía que un profesor particular, sin perder la perspectiva de toda la clase.
¿Cómo funciona este espacio?
- Dinámica flexible y humana: Cada semana la tripulación cambia. El ambiente que se genera es maravilloso, basado en el respeto mutuo y el trabajo. A veces se crean subgrupos donde los que van «pillándolo» ayudan a otros, y en ocasiones invito a un alumno brillante como «ayudante». El objetivo es guiar sin forzar.
- Conexión real: Estar ahí me permite conocer de verdad a los chicos en una etapa, la adolescencia, llena de cambios emocionales. Es el lugar ideal para acercarme a un alumno que se nota más desplazado, apático o que pasa por un mal bache, y atajar cualquier problema de raíz.
- Un motor de motivación: La experiencia nos dice que este espacio funciona. Algunos alumnos se esfuerzan al máximo y mejoran sus notas notablemente por el orgullo de «demostrar que pueden solos» y salir de la tutela del profesor. Otros, en cambio, ¡están tan cómodos con esa atención personalizada que piden venir voluntariamente!
¿Y el resto de la clase? Que esté centrado en LA NAVE no significa que desatienda al grupo. Todos los alumnos podrán acercarse a la nave a preguntarme sus dudas. Mientras ellos trabajan de forma autónoma y yo voy guiando a mi tripulación, puedo aprovechar la pizarra digital y mi teclado inalámbrico para proyectar, corregir y pintar sobre los materiales interactivos (gráficas, geometría, plantillas). Un recurso que hace las matemáticas muchísimo más visuales y atractivas.
En resumen: LA NAVE es una red de seguridad para que nadie se baje del barco.

